“El mejor remedio contra el dolor de espalda es la elección correcta. Duerme bien, vive mejor.”
Técnicas de Respiración y Meditación
La respiración es una herramienta poderosa y accesible en cualquier momento.
Respiración Profunda:
- Siéntate o acuéstate cómodamente. Coloca una mano en tu abdomen y otra en tu pecho.
- Inhala lentamente por la nariz llenando el abdomen (la mano del abdomen debe subir, la del pecho debe permanecer quieta).
- Exhala lentamente por la boca (o nariz), sintiendo cómo el abdomen se desinfla.
- Repite de 5 a 10 veces, concentrándote en la sensación del aire.
Técnica 4-7-8: Un ejercicio ideal para conciliar el sueño.
- Inhala por la nariz en 4 segundos.
- Aguanta la respiración durante 7 segundos.
- Exhala completamente por la boca con un silbido durante 8 segundos.
- Repite el ciclo unas 3 o 4 veces.
Meditación:
Consiste en enfocar tu atención en el momento presente, sin juzgar los pensamientos que surgen. Puedes concentrarte en tu respiración, en un objeto o en las sensaciones de tu cuerpo.
Técnicas de Relajación Corporal
Ayudan a liberar la tensión física acumulada en los músculos.
Escaneo Corporal:
Acuéstate y concéntrate en distintas partes de tu cuerpo, una a una, comenzando por los pies y subiendo hasta la cabeza. Simplemente observa las sensaciones, identificando cualquier punto de tensión y permitiendo que se relaje.
Técnicas de Visualización y Enfoque Mental
Utilizan la mente para inducir un estado de calma.
Visualización de imágenes guiadas:
Imagina un lugar o una escena que te parezca tranquila y agradable (una playa, un bosque, etc.).
Concéntrate en todos los detalles sensoriales: los sonidos, los olores, las texturas y la temperatura. Esto te ayuda a desviar la atención de las preocupaciones y el estrés.



